martes, 25 de noviembre de 2014

¿Parejas desechas o malas elecciones? Saber elegir

No sabía ni cómo ni cuándo, pero ella ya ni recordaba cómo era el hombre de quien ella se enamoró, ¿tanto había cambiado o quizá es que sólo tenía los ojos cerrados?, y ahora después de 13 años de maltratos, y de haberle arrancado a ella su dignidad y toda su belleza, se acercaba con una rosa en sus manos y le pedía que se casara nuevamente con él. Ella llena de impotencia y rabia acumulada se levantó hacia la puerta y Salió corriendo, el hombre de las cavernas que la seguía no llegaba a alcanzarla, sus 30 kilos de más y su fuerte olor a tabaco no le dejaban acercarse a ella.
Cuantas veces nos han y hemos preguntado ¿lo volverías a hacer?, ¿volverías a tener 6 años? ¿Volverías a casarte? ¿Volverías a repetirlo todo?... Llevo algún tiempo deseando haber hecho las cosas mejor, pero quizá yo si repetiría todo de igual manera, sobre todo por las hermosas niñas que tengo, además que no es el momento de aquellas típicas preguntas de ¿en qué me equivoqué?

Una frase típica nos dice “si la vida te da limones, has limonada”, sin embargo es una típica frase para aquellos conformistas como poco, pero creo que podemos desear con todo nuestro corazón hacer un delicioso zumo de naranja, buscando las naranjas, exprimiéndolas y disfrutándolas. No se trata de conformarnos con lo que nos da la vida, o con lo que creemos que “es lo que hay”. ¿No estáis cansados de ello? No se trata de hacer un llamado a la humanidad entera de divorciarse si no de cambiar a mejor, a hacer feliz a la otra persona o en todo casa e evitar hacer infeliz a alguien que se supone que amas. Como decía mi madre, hijo mío ¡NO TE CASES!, pero sólo Si no estás seguro de poder hacerla o hacerle feliz.

domingo, 16 de noviembre de 2014

¿Parejas desechas o malas elecciones? BIS FACILITY SERVICES http://www.bisfacilityservices.es


En su mente había tejido una maraña de intrigas y traiciones, el la amaba de verdad pero con un amor de esos que matan, se decía a sí mismo que no entendía por que ella lo traicionaba si el trabajaba cada mañana para darle a ella y sus hijos todo lo que necesitan, si dentro de su corazón no había más que amor para ellos, sin embargo cada día su primera frase al llegar a casa no eran sino una quejas y críticas. Ella, aunque temía con que saldría el esta tarde cuando llegara de trabajar, nunca se imaginó que alguna vez el la pusiera la mano encima, pero aquellas lágrimas de dolor y desconsuelo por no saber que había hecho mal, la devolvían a su triste realidad, el saber que se había equivocado al elegir. El sentía una terrible ira hacia ella por todas cosas imaginarias que ella había hecho, se había ido con aquel vecino que la miró el otro día en la calle y ella tan coqueta estuvo haciendo infinidad de guarrerias en su delante, su mente había trabajado tanto que pensaba que un apretón de manos era una caricia sensualmente aceptada por ella. Mientras tanto, ella en su corazón empezaba a sentir terror a que el llegara de casa, no se atrevía ni a mirar a nadie mientras el estuviera frente a ella. Quien sabe cuantas veces al día la llamaba para interrogarla, y no para preocuparse de ella de verdad.

Muchas veces entendemos que el conocer a alguien es haber no se cuantas quintuchocientas conversaciones y centenares de encuentros sexuales, lo cierto es que en ninguna o quizá pocas de ellas uno tiene la suficiente cabeza fría para desear conocer el corazón de aquel que tienes al lado, podrías tenerle piel con piel una semana entera y tan solo saber el olor que el o ella tiene al transpirar o como es su cabello al despertar cada mañana.  Pretender jugar a dar un perfil psicológico de quien tienes al lado es a veces más que imposible, sin embargo si puedes saber si esa persona que tienes a tu lado le gusta algún tipo de caricia que tu sabes que de manera natural lo vas a hacer cuando tengas 70 años, o si esperas a que ella se levante a servirte o tu eres la persona que la sirves el desayuno en la cama, por que antes ya lo has hecho con tu familia, madre, o amigos; puedes saber si en relaciones anteriores has tenido pensamientos negativos hacia la otra persona que han surgido de pronto y sin venir a cuento, y puedes buscar remediar solucionarlo, no se trata de contratar un investigador cuando el pescado esta servido y saber si tus pensamientos, dudas e inseguridades se hacen realidad, sino se trata de mirarte al espejo y preguntarte si existe algún indicio real de que aquel pensamiento no es más que eso, una alucinación. Si es así, antes de estar con aquella persona que amas de verdad, deberías ir a un especialista en modificación de conducta e invertir en tu vida para hacer feliz a la otra persona que se supone que amas. Amar no es llevarle un día el desayuno a tu marido a su cama, o llevarle rosas e esa mujer hermosa que te espera al final de tarde, amar es decir en tu corazón POR QUE TE QUIERO, ES POR QUE ME ARRIESGO A PERDERTE CON TAL DE SABER QUE VAS A SER FELIZ. Saber elegir no es conocer a la otra persona, es conocerte a ti mismo para saber si a ella o a el la harás feliz.

lunes, 3 de noviembre de 2014

¿Parejas desechas o malas elecciones? Parte 2

Su rostro pálido y su mirada perdida no me dejaban ninguna duda de que al fin sus ojos se había abierto, era como si de pronto las cosas se veían con una claridad absoluta, como si después de un largo camino lleno de árboles y niebla espesa, por fin pudiese ver a la persona que ella decía amar. Nada, absolutamente nada podría cambiar el hecho de que nunca jamás sería nada igual. Lagrimas comenzaron a correr por sus labios y de pronto sus rodillas cansadas cedieron y cayó. ¿tanto me he equivocado? Dios, hable contigo antes de hacerlo, y te lo consulté, pero por qué me siento tan infeliz, por qué siento la más terrible soledad en medio de tanta gente, y tanto ajetreo.

Alguien dijo que nos esforzamos tanto en conseguir algo y cuando lo tenemos lo descuidamos, pero en las relaciones es algo natural que por tiempos nos centremos en distintas cosas que nos distraen de la pareja, sin embargo siento que la expresión del amor va más allá de esa distracción, no es lo mismo tener dinero para hacer feliz a mi mujer cuando lo que ella necesita es que le diga lo hermosa que es, y cuanto más en esos momento que “estamos distraídos”. Personalmente tengo otras cualidades pero me es más sencillo dar un abrazo comprarle algún detalle para sorprender a mi pareja, para hacerlo tengo que esforzarme en dedicar tiempo y pensar en sus gustos, sin embargo muchas veces de manera natural me sale un abrazo o un beso junto a un “te quiero, mi vida”. Mi manera natural de expresar mi amor hacia los demás no es a través de regalos. Sin embargo, es muy probable que no la hiciera feliz, quizá ella necesitaba otra manera de que le exprese lo que siento, quizá esa manera era suficiente pero no la llenaba completamente, quizá mi corazón no se había afinado con el suyo como para expresarle cuanto la amaba de verdad, quizás no pensé en ella antes de pedirle que compartiera su vida conmigo. Sea como sea, en mi caso no hay vuelta de hoja, la pregunta es ¿y en la suya?

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